La gente aguanta una imagen mediocre si el sonido es bueno. Con mal sonido, en cambio, cierra a los diez segundos aunque la imagen sea preciosa. El oído perdona menos que el ojo, y casi nadie lo sabe: por eso el sonido se decide antes de encender la cámara, no después.
Y la buena noticia es que casi todo lo que mejora el sonido es gratis. No hace falta un micro caro: hace falta acercarse, elegir la sala y quitar el ruido que ni oyes hasta que lo grabas.
Cuatro cosas gratis que cambian todo
- Acércate. Es lo que más mejora, y no cuesta nada. A un metro se cuela la sala; a treinta centímetros, solo tú.
- Graba en habitaciones con cosas blandas. Sofá, cortinas, alfombra, una cama. Las salas vacías y alicatadas retumban como un baño.
- Apaga el aire y la nevera. En directo no los oyes; en la grabación aparecen como un zumbido constante que nada quita del todo.
- Graba diez segundos de silencio en la sala, quieto y callado. Es el truco de profesional.
Ese cuarto punto cuesta diez segundos y parece tontería: con el ruido de fondo grabado aparte, los programas de montaje aprenden cómo suena esa sala y lo restan del resto del vídeo.
Suena bien
- A un palmo, en una sala con sofá y cortinas.
- Nevera y aire apagados.
- Diez segundos de sala grabados aparte.
Suena a aficionado
- A dos metros, en una cocina vacía.
- Con la tele o la calle de fondo.
- Confiando en «ya lo arreglo al montar».
Un ejemplo real: dos personas graban el mismo saludo con el mismo teléfono. Una lo hace en el pasillo, a metro y medio; la otra sentada en el sofá, a un palmo, con la nevera apagada. Al reproducirlas seguidas parece que la segunda usó equipo de estudio. No usó nada: se acercó y eligió la sala.
Cuándo no basta el móvil: si grabas en la calle con viento o a alguien a varios metros, ningún truco salva ese audio. Ahí sí hace falta un micro de solapa barato. Pero para hablar a cámara en casa, el teléfono cerca sobra.
En una línea
- El oído perdona menos que el ojo: el sonido se decide antes de grabar.
- Acercarse y elegir una sala blanda mejora más que cualquier micro caro.
- Diez segundos de silencio grabado dejan limpiar el ruido al montar.