Plano SecuenciaEntrar
Entender la luz

El cambio de mentalidad

La luz se modifica, no se busca

Muestra gratuita25 puntos

Hasta ahora buscabas la buena luz: la hora dorada, un día nublado, una ventana. Bien. Pero hay un salto más: cuando la luz que tienes no es la ideal, no te resignas. La cambias.

Y no hace falta comprar nada. Con un folio, una cortina y una lámpara de casa se modela casi cualquier luz. Eso es lo que separa una foto que parece de estudio de una que parece de pasillo.

Difundir suaviza la sombra Rebotar rellena la sombra Bloquear dibuja la sombra
Tres gestos con material de casa: un folio difunde, una cartulina rebota, un cartón bloquea.

Toda la luz del mundo se controla con tres verbos: difundir para suavizarla, rebotar para rellenar las sombras y bloquear para dibujarlas.

Y cada verbo tiene su objeto de andar por casa. Un folio o una cortina fina delante de la lámpara la difunde: la luz pasa a llegar de una superficie grande y la sombra se ablanda. Una cartulina blanca enfrente de la sombra rebota algo de luz hacia ella y la aclara sin añadir otra bombilla. Y una caja de cartón o un libro a un lado bloquea parte de la luz, así que la sombra se hace más marcada y da volumen. Nada de esto cuesta dinero; cuesta darse cuenta. Y muchas veces basta con uno solo: difundir una lámpara demasiado dura ya salva la mayoría de las fotos que haces en casa, sin tocar nada más.

Luz sin tocar

La lámpara pega de frente y plancha la cara: sin sombra, sin relieve, aire de foto de carné.

Luz modelada

La difundes desde un lado y rebotas un poco por el otro: aparece volumen y la cara deja de ser plana.

Por qué esto te da seguridad

Dejas de depender de la suerte. Ya no esperas a que salga el sol ni te disculpas por la luz del salón: la trabajas. Con estos tres gestos, la misma escena y la misma persona pueden salir planas o con volumen, según lo que tú decidas.

No confundas modificar la luz con encender más luces. Casi siempre es al revés: una sola fuente, bien manejada, gana a tres mal puestas.

En las próximas lecciones desmontamos los tres verbos uno a uno, y cerramos montando tu propio estudio en casa por cero euros.