Plano SecuenciaEntrar
De la cámara al cliente

Dónde se pierden de verdad los encargos

El trabajo no acaba al disparar

Muestra gratuita25 puntos

La sesión ha ido bien. Vuelves a casa contento, dejas la cámara en la mesa y respiras. Y ahí, sin que nadie te avise, empieza la parte donde de verdad se pierden los encargos.

Las fotos están en la tarjeta, mil archivos con nombres de fábrica, sin copia y sin orden. Basta con que la tarjeta falle, con que borres la carpeta equivocada, o con que dos semanas después no encuentres nada y entregues tarde y a medias. No se pierde el trabajo disparando: se pierde después.

El miedo a perder lo que has hecho o a entregarlo mal se quita con un método, no con más talento ni con equipo caro. Es lo que separa al aficionado del que inspira confianza.

Este curso es todo lo que pasa entre que bajas la cámara y el cliente abre sus fotos: ordenar, copiar, seleccionar, revelar por lotes y entregar limpio. Con lo que ya tienes, un móvil o un ordenador normal.

No hace falta ser ordenado de nacimiento. Hace falta hacer siempre lo mismo, en el mismo orden, hasta que salga solo. Empezamos por lo primero que hay que hacer al llegar: ordenar y renombrar los archivos para no perderlos de vista nunca más.